
El error común: atacar solo a las obreras que se ven
En barrios residenciales como Fisherton, Alberdi, y en localidades cercanas como Funes y Roldán, la presencia de hormiga podadora (Acromyrmex) y hormiga carpintera (Camponotus) es sumamente frecuente en parques, galerías y entretechos de madera.
El uso de insecticidas en polvo o aerosoles domésticos solo mata a un 5% de la colonia (las obreras forrajeras). Al sentir el ataque químico, la reina acelera la postura de huevos y subdivide el nido, agravando la plaga en cuestión de semanas.
La estrategia profesional: cebos atrayentes de acción retardada
El método técnico más efectivo consiste en suministrar cebos granulados microencapsulados específicos:
- Las obreras confunden el cebo con material vegetal nutritivo y lo transportan voluntariamente al corazón del hormiguero.
- El principio activo actúa de forma retardada sobre el hongo simbiótico del que se alimenta la colonia.
- Al contaminar el suministro interno, la reina muere y la colonia colapsa de forma definitiva sin remover el césped ni dañar plantas ornamentales.
- Aplicación perimetral en zócalos y cimientos para evitar que las hormigas ingresen al interior de la vivienda.
Prevención en épocas de calor y lluvias
En la región de Rosario, las lluvias primaverales y el ascenso de temperatura activan los vuelos nupciales. Recomendamos mantener los perímetros libres de ramas caídas en contacto con muros y aplicar barreras antes del pico de verano.

